¿Se puede viajar a China sin WeChat?

Puesto callejero de fruta en Hunan con códigos QR de Alipay y WeChat Pay
Hunan, China, 22 de sep. de 2024. Puesto callejero de fruta en China con códigos QR de Alipay y WeChat Pay.

Si no te manejas con el móvil o tu batería pide un Plan Renove, no vayas a China.

Un puesto de fruta en plena acera.

Manzanas, granadas, mandarinas a granel.

El vendedor espera en chanclas.

No hay caja ni datáfono.

Solo un cartón gastado con dos códigos QR: el azul de Alipay y el verde de WeChat Pay.

Esa es toda su forma de cobrar.

En China el efectivo ha desaparecido casi por completo.

Y tu Visa aquí no sirve de nada: hasta el puesto más humilde funciona con el móvil.

Lo que necesitas si viajas a China

Tres cosas, y ninguna es opcional.

Confirma también con tu banco que no bloqueará el primer pago por sospecha de fraude.

Hasta 200 yuanes por compra, unos 27 euros, no hay comisión; por encima, se aplica un 3 %.

En la práctica, pagarás de tres maneras.

En puestos, mercados y taxis escaneas tú su código, como en la foto, y tecleas el importe.

En supermercados y tiendas es al revés: enseñas el código de pago de tu app y lo escanean ellos.

Y para pedir comida, reservar una entrada o llamar un taxi, pagas dentro de la propia app, sin QR.

Llegas, lo instalas, lo usas y, al volver a casa, lo desinstalas.

Fin de la relación con WeChat.

¿Y para un chino?

Para él no hay desinstalar.

WeChat es su chat, su banco, su taxi, su cita con el médico.

Más de 1.400 millones de personas viven dentro de esa app.

Y ahí empieza otra conversación.

Yo no he tenido ningún problema, ni con WeChat en China ni con Grab en el sudeste asiático.

Me parece extremadamente cómodo: lo unificas todo y ves todos tus gastos de un vistazo.

Ahora bien, da vértigo pensar que una sola aplicación lo centraliza todo sobre ti: dónde estás, qué comes, con quién hablas, cuánto gastas.

China ha elegido un modelo: el de la seguridad global, aunque vaya en contra de la intimidad y de la protección de datos.

Y eso te incomoda en tus primeros pasos por el país, cuando empiezas a ver la cantidad de cámaras que te van grabando.

Creo que en Europa no estamos preparados para una solución tan global y tan radical, por muy cómoda que sea.

¿Tú le darías a una sola app las llaves de toda tu vida?