
El Puente Dorado no sostiene un puente: sostiene una idea muy moderna de viajar.
Dos manos gigantes emergen de la montaña y sujetan una pasarela dorada sobre la selva. Desde arriba, el Puente Dorado de Vietnam parece una ruina imposible, como si llevara siglos ahí. Pero se inauguró en 2018.
Es una pasarela dentro de Ba Na Hills, cerca de Da Nang, y su éxito no tiene mucho misterio: es fotogénica, inquietante y suficientemente singular como para que uno quiera tener su propia versión de esta imagen.
¿Cuándo una foto se convierte en destino?
La foto es uno de los grandes motivos de los viajes.
Tal vez porque, después de pasar buena parte del año trabajando, buscamos unos días para salir de nuestra vida y volver a entrar en ella con algo nuevo.
Cambiamos de lugar, de clima y de rutina, pero no queremos regresar amnésicos.
Antes las fotos llegaban tarde. En los años 1980, recuerdo ir de pequeño a casa de los vecinos para ver las diapositivas de sus vacaciones en Estados Unidos. Las fotografías eran malas y la velada, bastante larga. Eso era muy comun, poca gente viajaba, por lo tanto cualquier vuelta de viaje daba lugar a la velda diapositiva.
Hoy haces una foto y, dos minutos después, ya está en el grupo familiar, en el de amigos y, si ha salido especialmente bien, en una historia de Instagram.
Los más valientes incluso le añaden música, edición y un relato para convertirla en reel.
El turismo ha entendido algo importante.
El viajero ya no es solo visitante. También se ha convertido en promotor del lugar.
Por eso aparecen letreros con nombres de ciudades, delante de monumento principal o junto al mar y miradores preparados para encuadrar una puesta de sol. Una foto preciosa, con publicidad incluida.
Dos manos y una idea muy clara
En Ba Na Hills hicieron algo que creo que se les fue de las manos. Ya, lo se, soy ocurente.
Lograron que una sencilla y reciente pasarela robe protagonismo a templos antiguos o a la bahía de Ha Long.
No está mal para un puente que no existía hace tan poco.
Me gusta pensar que hay algo positivo en que un arquitecto sea capaz de entrar así en nuestra lista de recuerdos de viaje. Que nuestras generaciones son tambien capaz de no solo destruir o conservar.
Bilbao tiene el Guggenheim, Valencia la Ciudad de las Artes y las Ciencias. En Vietnam, dos manos salen de una montaña y sostienen una pasarela.
La relación entre inversión y retorno debe de ser difícil de mejorar.
No he estado todavía allí, así que no conozco el puente. Pero me muero de ganas de ir a hacerme la foto. Y, de paso, comerme un buen phở al poder ser con un par de amigos.
Cuando sabe rico y huele a amistad, tambien es buen momento para sacar una foto con o sin monumentos.
